Quiso nacer aquí conmigo y es algo que me sorprende tanto como que agradezco.
Está lleno de primeras cosas que hace y ve y siente ya fuera de la burbuja de agua. Me imaginaba, cómo el primer calostro que bebió, entraría inaugurando a sus intestinos diminutos. Cómo de un primer respiro sus pulmones,la sangre, el corazón harían su trabajo distinto.
Cuando cumplió una semana, se despertó gritando una sola vez, muy fuerte, como no había hecho desde el momento en que nació. Inmediatamente se volvió a dormir. Yo lo tenía en los brazos y me dio tanta risa, pensé en su primer llanto y me puse a llorar yo también. Enseguida llegó corriendo Migues con la cámara se rompió mi atención, y ahora hay esta foto...chia...
