Parapapepto parapacuá.. Está curioso cómo la mente puede acomodarlo toodo pa que cuadre en el pensamiento del momento. Se pueden tener ideas que den la vuelta a las otras ideas de lo cotidiano como cardúmenes que volteen de aquí pallá como si tal cosa y yastá. Todas en orden para parecer coherentes y con algún sentido.
Yo ni si quiera se cómo tratar al hombre enano, mi tirano, que ruge y hace demostraciones de su poder sobre mí. Tal vez un reto porque me ama.
Yo entonces sólo quiero que no me pegue. Como yo quisiera que me agarre a besos, me le acerco para hacer lo mismo y él a su vez, me demanda lo que él quiere de mí (a arañazos), que yo no entiendo muy bien qué es.
Lo que sí entendí luego, fue que besos no ha de querer...
Así que por ahora me viene otra vez el pensamiento de que cualquier cosa experimental está sujeta al orden de percepción que más nos acomode. Y que tiene que ver con lo que es llamado libre albedrío.
Lo que ya no se es si ese orden podría prescindir del control o salirse de los límites de mi mente
...en fin... hay una voz en mi cabeza que grita ¡¡cortalá, cortalá!!
así que pararé ya
sábado, 17 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Ya escribe, aunque sea de tus gripas.
Publicar un comentario